jueves, 23 de julio de 2026

Notas sobre Poesía.




"Il trovatore Perdigon", Wikimedia Commons





La extraordinaria poesía de principios del siglo XX y la posterior decadencia.


Durante los últimos tres meses he estado leyendo y estudiando a los poetas en lengua inglesa de hace un siglo. Me quedo con tres poetas de referencia, los tres amigos entre sí: Ezra Pound, William Carlos Williams y James Joyce. Ezra Pound quizá sea (para mí lo es) el mejor poeta norteamericano de todos los tiempos y el mejor en lengua inglesa del siglo XX, y es el que trataré, por ser también el más revolucionario y el que mejor explica cómo escribir poesía -revolucionario por su técnica y sus teorías, no por sus ideas, que también eran revolucionarias, pero yo no las comparto-.


Ezra Pound evolucionó desde el modernismo hacia el imagismo (o imaginismo) y hacia el vorticismo y hacia una nueva forma de escribir poesía que ha dado la poesía actual, así como lo digo. Sus normas y la claridad con la que las expresa (su prosa es cristalina) permiten comprender no sólo como componía él en inglés sino cómo componer en cualquier lengua con base latina (él era un verdadero entendido en anglosajón antiguo y sabía hablar francés, español e italiano). Usaba los pies rítmicos de Grecia, algo que actualmente, en español, se hace por medio de los acentos, como hacían Bécquer Rubén Darío.


Resumo sus normas para el Imagismo:

1.- Tratar el tema principal de forma directa, ya sea de manera objetiva o subjetiva.

2.- Eliminar todas las palabras superfluas que no contribuyan a la presentación.

3.- Por lo que se refiere al ritmo: componer en la secuencia de la frase musical, no en la secuencia del metrónomo. Esto es adaptar el verso a la música antes que al ritmo mecánico y repetitivo; romper ese ritmo cuando la melodía lo precise.


En el imagismo todavía conserva la formalidad de la composición modernista. Después, en sus poemas posteriores y en Los Cantares -The Cantos”, que ya es su estilo vorticista por secciones-, se verá que la melodía la cambia a placer, creando disonancias, como en la música futurista y mecanicista (el vorticismo es otra forma de futurismo). En los poemas vorticistas los poemas se basan en un objeto o protagonista principal y se establecen varias líneas temáticas, en las que se divide el poema o cantar (lo explica en los artículos de Il Mare).


Ponerse a explicar esto concienzudamente es aburridísimo y no sirve al propósito original que es generar un poema con fundamento rítmico pero intuitivo; rítmico de modo que no sea necesaria ya la rima e intuitivo para que fluctúen las líneas desde el vórtice.

Suaviza las normas antes dadas por influencia de la poesía oriental, que como explica en "El ABC de la lectura" o en "Cómo leer", utiliza la metáfora de manera natural por no existir palabras para definir determinadas cosas. Por ejemplo: si no tienen la palabra "rojo" utilizan la palabra "cereza" o "rubí" o algo parecido. Esto lo saca directamente de la poesía oriental, japonesa y china, que conoció por Ernest Fenollosa.


"Imagismo" se dice porque se generan imágenes. Veamos el poema "En la estación de metro" de Ezra Pound:

"La aparición de esos rostros en la multitud; pétalos en una rama oscura y húmeda".


Esto es un "haikai" japonés escrito en inglés. Tan fácil como eso. En este caso, no hay ni ritmo ni rima, sólo imagen y sensación. Al contrario de lo que indica Jorge Luis Borges en sus reglas para el Ultraísmo, Ezra Pound no suprime los adjetivos, aunque los reduce al mínimo. Los adjetivos son necesarios, pero no se debe abusar de ellos. "Paradiso", de José Lezama Lima, por ejemplo, son quinientas páginas sin adjetivos, lo que hace la lectura (y la escritura) un tanto complicada. Ezra Pound es flexible con esto, como lo es con el ritmo y con la melodía. Siempre pensé que Borges bromeaba y es mucho mejor su poesía en prosa, de todas formas.


Coincide con Rabindranath Tagore (a quien cogió ojeriza) en que la poesía debía mirar al infinito (de las Meditaciones de Tagore), aunque Pound era ateo. Como es lógico, no siempre es así, pero no cae en el intimismo o los detalles sucios, como hace James Joyce en "Ulises", para no salir de ellos. Busca lo excelso.


Escritores como Borges o Lorca miraban a lo que estaba ocurriendo en el mundo. Y el vórtice de la revolución de la poesía de aquella época era Ezra Pound, quien influye, a su vez en Allen Ginsberg, la nueva generación, la Generación Beat, y por ende, en todos los posteriores. Los poetas modernos, la mayoría, se deben a él, quizá sin saberlo; todos suponen una decadencia en comparación con él y con sus contemporáneos. La cultura anglosajona domina desde hace un siglo, cultura pop mediante, hasta 1981, año desde el cual todo parece decadencia (a mí me lo parece). El Fin de la Historia le sentó fatal a la poesía.


Comparad a Bécquer, Oscar Wilde, Baudelaire, Rubén Darío, los hermanos Machado, Valle-Inclán, Unamuno, Rabindranath Tagore, Lorca, César Vallejo, Borges, Foxá, D'Annunzio, Vladimir Mayakovski, Ezra Pound, Yeats, T.S. Eliot o James Joyce; comparadlos con el mismo Allen Ginsberg y los posteriores: la diferencia es abismal en cuanto a la calidad. Es evidente que algo malo ha pasado, que deberíamos intentar hacer las cosas mejor y exigir cosas mejores.

 

Se ha producido una uniformación del estilo poético. En la actualidad predominan degeneraciones de la Generación Beat, influida directamente por Ezra Pound, y del estilo más fluido de Robert Frost. El estilo surrealista parece que se quedó atrás. En todo caso, tampoco ha sido superado. Se han hecho cosas nuevas, pero los poetas y poetisas actuales no superan esto, que se sepa, me refiero a los famosos, a los que conocemos. Muchas innovaciones artísticas eran desconocidas o proscritas en su época y es probable que ahora pase lo mismo y en alguna parte se estén haciendo cosas geniales. No lo sé.



Notas sobre estilo.


Los poemas ya no se cantan en monodias, así que no hay que usar pies como en la Antigüedad. La adaptación natural es usar los acentos (y no las sílabas largas o cortas). Sí se usa la técnica del "monstruo", que sería algo así como el "Prisencolinensinain-ciusol" de Adriano Celentano, pero para componer canciones (primero se establecen el ritmo y los sonidos y después se ponen las palabras adecuadas en base a eso). Es parecido y es esto a lo que nos referimos cuando hablamos de "seguir la melodía". La seguimos en nuestra mente para componer poemas.

 

Para versos endecasílabos podemos usar la siguiente norma:

1.- Tonos o acentos en sílabas 1 y 6 es "enfático".

2.- Tonos en 2 y 6 es "heroico" o sentencioso.

3.- Tonos en 3 y en 6 es "melódico".

 

Ejemplo:

"Del saLÓN en el ÁNgulo oscuro,

de su DUEña tal VEZ olvidada,

silenCIOsa y cuBIERta de polvo,

veíase el arpa".


Es una estrofa sáfica con endecasílabos melódicos. El ritmo del poema reside en los acentos. Es la manera de adaptar un ritmo clásico al lenguaje moderno y a la cadencia poética moderna. Vemos un ejemplo de hexámetro en castellano:


Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda”, de Rubén Darío.


En versos más cortos podemos usar sólo el primer acento, en uno, en dos o en tres. Y en poemas largos o con estrofas largas, podemos ordenar este ritmo en grupos iguales, con cambios intermedios y alternando este ritmo con otros recursos, como repeticiones y rima cruzada con la partición del verso. Y la partición del verso no es necesario fijarla en un hemistiquio, pero si usar la subordinación, las conjunciones, las preposiciones, los verbos, etc. El verso se puede partir en dos así, dándole cadencia. Por ejemplo: "nadie sabe /qué pasa por mi mente" se recita con una pequeña pausa entre el verbo y el adverbio, y sigue: ni qué hacen/ mi mano derecha ni mi izquierda", haciendo que "sabe" y "hacen" rimen y que se repitan las estructuras; no sigue el ritmo estricto, pero lo parece. Se hace esto (y se hacen otras cosas) a conveniencia y siguiendo la melodía mentalmente. Se me antoja a mí hacerlo de esta manera.


Un ejemplo de cómo usar la división del verso lo vemos en la bulería:

"Que no se hable - con nadie 

"no quiero - que se hable con nadie

"¡No más! - que con el confesor,

"ni con su madre - ni con su padre"


Veamos ahora cómo estructurar un poema en base a la generación de imágenes.

 


Generar imágenes.


Li Ching-chao, "Canto del Sur" (Nan Ge Zi).


Vía Láctea:

río de estrellas

girando por el cielo

todos las cortinas se han bajado


el frío va conquistando

mi lecho y mi almohada

llenos de lágrimas


entonces me levanto


me desabrocho el vestido de seda


solo quiero saber

qué tiempo es ya de la noche


se han desprendido algunos pétalos verdes

de los lotos que ornan mi ropa

y hay menos filamentos de oro en sus raíces


pero todo es igual que siempre:

la estación

este vestido


únicamente mi pena

no es la misma de antes.


Se sigue una secuencia:

1.- Imagen elevada, celestial: la Vía Láctea, la noche.

2.- Se produce un acercamiento a la casa, a las cortinas.

3.- Se da la sensación ambiental: el frío; y se asocia esto a sus sentimientos: las lágrimas.

4.- Su propia imagen: la de ella, que va cumpliendo años, y utiliza la metáfora de los pétalos de seda de su vestido para expresarlo.

5.- Se termina con una conclusión (el tratamiento directo del tema): su pena.


Pues esto se puede repetir, es decir, establecer una secuencia visual, como si fuésemos a filmar una secuencia en vídeo.


Así que el poema puede (y debe) tener ritmo, melodía, métrica, rima, imágenes, sensaciones, etc.


Y con estas indicaciones creo que ya se puede empezar a escribir. Yo no soy partidario de dar una manera concreta de hacerlo: que cada cual haga lo que quiera. Pero sí creo que deben tenerse en cuenta todas estas cosas para escribir un poema que tenga un mínimo de elaboración y no sea sólo una retahíla de consideraciones sentimentales.


En cuanto a cuál va a ser el contenido del poema, pues yo sugiero que primero se redacte un texto en prosa, ordenado, y que de él se saquen los versos, que después se ajustan con ritmo, metro y rima. No es fácil, pero esta es una manera racional de hacerlo, por muy lírico que sea el poema. Nadie escribe de buenas a primeras.



Como ejemplo de esto que digo podéis leer “La Divina Mímesis” de Pier Paolo Pasolini, su poema inconcluso, que se quedó en fase de composición. En ese texto ya están definidos los temas, las imágenes, las evocaciones, alegorías, etcétera, y estaba en una fase anterior a la composición formal definitiva.


Un ejemplo de composición.

El otro día escribí uno de mis absurdos hilos en Twitter, dedicado a la playa. a partir del contenido de este hilo, compuse un poema de versos cortos y basado en la imagen y el ritmo.

https://twitter.com/ideascreacion20/status/1599367639620415488?s=20&t=BL7IqHoN11PIk-6ecO-AhQ



El poema:

1 Mar deja con su vaivén
   plata sobre la arena;
   reflejo de azul
   sobre el que levitan
5 las patas de unos chorlitos
   que picotean la orilla.
   Fría brisa invernal saca brillo
   a la plata del mar.

   Sentado sobre el ruinoso
10 pantalán abandonado
   (vestigio de tiempos mejores)
   me diluyo en la vacuidad
   y no siento placer ni dolor.

   Durero representó
   15 a la Melancolía
   junto a la costa.

   Playa es muerte:
   nada vive aquí
   salvo malas hierbas.
   20 Playa es liminal,
   entre la tierra y el mar;
   aquí nada queda,
   por mucho tiempo.



Ernesto García-testón Gómez, junto la playa, a 19 de diciembre de 2022.



Corregido a día 23 de julio de 2026, en Asturias, junto a la playa.




Ernesto García-Testón Gómez 2026.

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sábado, 27 de junio de 2026

El sacrificio materialista.

 

Sexagésima Inauguración Presidencial, 20 de enero de 2025, fotografía de Julia Demaree Nikhinson para Associated Press. De izquierda a derecha: Mark Zuckerberg, Jeff Bezos y esposa, Sundar Pichai e Elon Musk.


 El sacrificio es un "shock" que se graba en la memoria colectiva. Se crea un trance traumático, una fractura, que nos hace sugestionables para asimilar un axioma y un estado de cosas, tradicional o nuevo. La comunidad cree en la culpabilidad de la víctima. Se sacrifica también por "economía del exceso", para devolver lo que nos sobra y purgar el pecado de tener más de lo debido o de lo que se merece. A través de la culpa y del trance del "shock" se establece el orden. Es evidente que quienes imponen el orden se creen superiores, imbuidos de un poder superior y se sitúan por encima de la culpa. El mal sacerdote renuncia a todo para poseerlo todo. En el caso de personas como un oligarca tecnológico (o tecnoligarca), estos son cínicos, no son creyentes más que de sí mismos. Lo quieren poseer todo: te quieren poseer a ti, a través de la magia vinculorum del clustering (desprovista de toda metafísica) y por el reconocimiento biométrico.

 Nadie merece ser tan rico como Peter Thiel o como Larry Ellison, ni siquiera ellos mismos, pero la prosperidad, el bienestar y darse lujos, que el propio buen gusto favorece, no es motivo para sentirse culpable por tener más, según una mediocridad mezquina, de baja cota; ser rico no te convierte en oligarca. Pero el orden capitalista crea una mediocridad de baja cota y usa al pobre como chivo expiatorio: nadie trabaja lo suficiente como para hacerse rico. Pero hay que entender que el comercio, la buena gestión del trabajo y el buen uso del dinero no son necesariamente capitalismo, entendiendo el capitalismo como la ideología que antepone el dinero y el orden oligárquico por encima de todo. Una cosa es ser rico y otra ser un oligarca, como se puede ser pobre y no ser un tipejo mediocre que exija sacrificios ni asuma culpas que no le corresponden. La mediocridad de una sociedad define la talla cultural que tiene. Uno de los rasgos que tiene el capitalismo es el mal gusto, porque crear belleza y dársela a los demás es un sacrificio generoso. Se puede ser rico y ser generoso, o se puede ser rico y tener a todo el mundo atrapado en una red social automatizada, propiedad de oligarcas, en la cual la estética cae en bucles de involución, y quien se siente culpable cae en una conducta de ociosidad (culpable) enfermiza: en cada post pide sacrificios o se inmola en ese templo virtual de una religión impía, la red social, cuyo fin no es alcanzar la trascendencia sino darle dinero y poder a un oligarca a través de la entrega de nuestra propia energía vital, nuestros pensamientos o de nuestro dinero. Nuestra vida y nuestros sentimientos se monetizan, y además tenemos miles de “opciones”, por un precio pecuniario cada una.

 Quien haya presenciado una matanza de un cerdo o haya practicado sexo entiende que quien está vivo se enfrenta al trauma a diario, y esto se hace ritual con diversos fines, según la cultura. Pero en la cultura capitalista el sacrifico no es tan evidente, y es corporal, porque el cerebro es parte del cuerpo, es un sacrificio lento. Y en esta cultura cada paso te lleva al cadalso en el que serás víctima o chachalmeca. Y nuestra cultura es capitalista, basada en la posesión material, la culpa de los idiotas e idolatrar a los oligarcas como nuevos dioses en la Tierra.

 La exploración filosófica, artística o mística genuinas, alejadas de la corriente impuesta por la oligarquía, son siempre las únicas maneras de establecer un nuevo orden más justo y más bello -y próspero, por qué no-. Pero no es un camino fácil. A lo largo de la historia, quienes han desafiado al orden de esta manera no han logrado fama y fortuna en vida, si acaso gloria después después de morir, de manera horrible algunos de ellos. Y la tecnología puede usarse con este fin de alcanzar lo verdaderamente superior, por qué no. Yo estoy usando la tecnología para escribir y difundir esta modesta pieza que acabo de componer. Al hacerlo con con medios gratuitos, con un procesador de texto de código abierto, con un blog gratuito, en repositorios gratuitos, no tengo el mismo alcance que tendría si pagara al oligarca correspondiente, pero mi mensaje en la botella ya ha sido lanzado al océano de bits que es Internet.



Ernesto García-Testón Gómez a 28 de junio de 2026.





Ernesto García-Testón Gómez 2026.

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domingo, 17 de mayo de 2026

Crónica de la Edad de la Incertidumbre.

 


Dibujo mío de hace años realizado con lápices y rotulador de punta fina.



Introducción.

Estamos en una época en la que el orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial va a cambiar. Sabemos que cambiarán cosas y estamos recibiendo constantes mensajes alarmistas. La sensación no es nada buena: la incertidumbre no nos gusta, da miedo. Pero vivimos en la época de la incertidumbre.

Van a ser necesarias políticas sociales serias, por lo que debería haber una junta formada por expertos de los principales partidos, pero eso no sucederá jamás, la democracia no funciona así. Eso ocurriría en ese mundo utópico que todos tenemos en la cabeza. En la vida real todo es más prosaico y los partidos y los oligarcas desarrollan un juego en el que todos los participantes suelen tomar, si pueden, la opción más egoísta, para tomar el poder o para permanecer en él. La democracia es eso, porque la democracia consiste en ganar en solitario para ordenar las cosas a conveniencia. Nunca hemos vivido mejor, pero ya no podemos ser más ricos, y eso también nos hace sentir mucha incertidumbre acerca de lo que nos deparará la vida. Esa incertidumbre nos enferma y al mismo tiempo mantiene el orden, es necesaria para que se mantenga la fe en la democracia.

No hay que confundir incertidumbre con confusión. A lo largo de este artículo voy a exponer cosas que van a confundir, pero mi intención es aclarar el desbarajuste social, económico y cultural en el que vivimos y de dónde viene. Intentaré ser muy explícito para que todo se entienda bien, pero si eres alguien que no está acostumbrado a leer y no tienes muchos conocimientos quizá sí te resulte confuso y quizá algunas cosas te resulten dolorosas. Mi intención en todo momento es ser claro y no hacer daño.

 



Cómo hemos cambiado.

Hubo varios momentos en los que toda la estructura cambió. Cambió la situación mundial, se firmaron pactos, se efectuaron cambios orgánicos y la propaganda y los incendios del Reichstag hicieron el resto. En España podemos tomar como hitos 2004, 2011 y 2015:

-En 2004 España se alinea con las políticas "globalistas" después de la victoria de José Luis Rodríguez Zapatero, facilitada por el mayor atentado terrorista sufrido por España tres días antes de las elecciones. Lo interesante de esto fue que hubo un consenso político sobre la continuidad de las elecciones. Se dijeron muchas cosas, pero todo siguió en marcha. No es justo decir que el PSOE sea el culpable de las políticas migratorias, porque el PP mantiene los pactos con la ONU desde 1996 (sobre lo acordado en la Cumbre de El Cairo de 1994). Llevamos 30 años con esas políticas, cuya principal función es la de reponer la mano de obra en sociedades envejecidas (pero no se actúa sobre las causas de ese envejecimiento).

-En 2011 el 15M fue la revolución de colores juvenil de España justo después de las Primaveras Árabes: a partir de entonces el discurso político se volvió emocional (e irracional), las personas mayores de 45 años fueron desplazadas y sobre la juventud (<35) se generó necesidad de compra de vivienda, lo que provocó más demanda y muchos problemas. La cultura democrática cambió, se adoptó la cultura de la cancelación y la sociedad quedó polarizada.

-En 2015 se reafirman las políticas de los Objetivos del Milenio cuando el PP firma la Agenda 2030 (mandaba Rajoy), se crean organismos ad hoc y el Estado empieza a estructurarse en torno a esta agenda. Actualmente se destina aproximadamente la mitad del presupuesto a la Agenda 2030 a sus instituciones y organismos. El propio Estado es una máquina cuyo fin es implantar esa agenda de Naciones Unidas.

Ahora en 2026 todo se ha puesto patas arriba: el conflicto latente con el petróleo que Occidente viene soportando desde 1973 ha estallado, Israel quiere imponerse como potencia en Oriente Medio y Estados Unidos domina el mercado mundial de hidrocarburos, después de provocar una guerra en Europa, en Ucrania, que mantiene a Rusia fuera del mercado oficial de hidrocarburos, de los sistemas de pago principales y en bloqueo comercial. Pero las cosas no pasan porque sí ni empiezan hace dos días. Vayamos atrás en el tiempo.

Desde 1975 (quizá antes) en España se vienen adoptando la cultura norteamericana y el neoliberalismo. En esto viene implícito un estilo de alta calidad de vida y de baja natalidad. Con el paso del tiempo se han ido disminuyendo las tasas de natalidad y ha aumentado la necesidad de inmigrantes para ocupar puestos de trabajo y mantener volúmenes de negocio -esto es prioritario, no aumentar la natalidad-. Cuando los inmigrantes sean viejos (mayores de cuarenta y cinco) harán lo que han hecho desde hace treinta años: traer más. Es desagradable hablar de esto, porque los inmigrantes están adaptados y sufren, han establecido lazos emocionales y familiares con nosotros y participan de la cultura política emocional antes mencionada (al igual que los españoles no razonan o no piensan más que en su beneficio inmediato o en sus sentimientos); y además los inmigrantes no tienen la culpa de nada, sólo intentan tener una vida mejor, como todo el mundo. Pero racionalmente hay que observar que todo empieza en 1945 con el afán norteamericano de disminuir la población mundial y acaba en un "pacto migratorio" cuya finalidad es proporcionar mano de obra, con la excusa del envejecimiento. Y estos inmigrantes, aunque vengan de países subdesarrollados, cuando vienen aquí adoptan nuestras costumbres y tienen menos hijos. Eso de que "paren como conejas" no es cierto, adoptan nuestras costumbres. Y lo repito: cuando estos envejezcan harán lo mismo que vienen haciendo desde hace treinta años que es introducir más inmigración. La trayectoria viciada es una población tan envejecida o más que la de antes, en la que se incluyen inmigrantes que lleven veinte o treinta años aquí, y una nueva inmigración "de reemplazo" más joven. No es un Plan Kalergi (como piensan algunos tan idiotas como Kalergi) sino una adaptación demográfica extrema del capitalismo, cuya función no es equilibrar la cultura, la ley y la economía sino explotar los recursos económicos, en el caso español el sector servicios, el inmobiliario, la hostelería y el turismo, principalmente. Esto es algo que ocurre en todo Occidente, de una manera u otra, y el caso español no es el más grave.

La década de los 70 es clave, porque supone el fin de los Acuerdos de Bretton Woods en 1971, la adopción de nuevas políticas de transformación social pensadas expresamente para disminuir la natalidad, la publicación de “Los límites del crecimiento”, la crisis del petróleo de 1973 y la implantación del orden neoliberal en Occidente. Todo eso pasó hace más de cincuenta años.

Hubo entonces una época de apertura social, al menos aparente. Ahora la censura ha vuelto y estas cosas sobre las que escribo no pueden decirse o no obtienen la resonancia en las redes sociales que el discurso oficial sí tiene. Si surge alguna voz que se oponga a esto el "establishment" lo combate de manera automática, algo que ha provocado que se redoblen los esfuerzos de los opositores y que los extremismos se motiven -tienen motivos, les han dado motivos-. Trump venció usando esas tecnologías, y ahora que ha vencido sí está implementando algunas medidas regresivas, ha implementado medidas contra esto en su país, contra la inmigración y de regresión de costumbres a un modelo de más alta tasa de natalidad: aparte de las acciones criminales del ICE ha despedido a trescientos mil funcionarios y ha eliminado o disminuido los servicios de guardería públicos, entre otras medidas, por lo que obliga a un gran número de mujeres a volver a casa; también quiere favorecer a la industria, ocupada mayormente por hombres, por lo que esto también favorece un cambio de costumbres que devuelva al hombre su papel de proveedor. Eso pretende, ya veremos qué resulta, pero lo que nos ocurra a nosotros los europeos le da igual. A mi entender sí necesitamos aquí un líder de colmillo retorcido que haga lo necesario, aunque no lo que hace Trump, simplemente que haga lo que más nos conviene. Y los actuales acontecimientos están cambiando algunas políticas europeas, por fuerza. La Unión Europea está reaccionando de manera muy racional en este 2026 y eso me parece bien. Veremos cosas interesantes en los próximos años, no me atrevo a vaticinar nada todavía. Pero no será una vuelta al pasado (la segunda ley de la termodinámica hace esto imposible) sino un colapso del orden social posterior a la Segunda Guerra Mundial y uno nuevo adaptado a esta época y a las necesidades locales. Estado Unidos sigue siendo muy influyente a través del poder blando, pero sufren un declive cultural. El capitalismo moderno funciona con emociones y nada más y eso no es bueno.

Tenemos problemas económicos y sociales que todavía no están siendo resueltos. La población activa española autóctona está sobrecualificada (con un 41% de graduados en el mercado laboral) o cobrando del Estado. La vivienda es carísima, siguiendo el mercado el modelo norteamericano, y se anima a comprar y no alquilar: el sector liberal (capitalista), la clase política y los propietarios no quieren que el suelo pierda valor. La mayoría de propietarios con la casa pagada tienen más de 65 años. Unos 9 millones de personas alquilan y todo apunta a que esto se va a convertir en un problema social muy grave. Y el problema del alquiler no es sólo lo que cuentan en los medios de comunicación: el alquiler de un inmueble debe ir en relación a lo que cuesta ese inmueble para que no se pierdan el rendimiento sobre el coste, por lo que se trata de un problema financiero y macroeconómico. Es decir, se tienen en cuenta los PER (Price-to-Earnings ratio) del parque inmobiliario y no la necesidad de vivienda de la población, que es cada vez mayor: aquí ya somos cincuenta millones y el precio del alquiler es cada vez mayor. ¿Dónde pretenden que viva la gente? Y los Estados ya no quieren proveer de servicios y bienes gratuitos, a fondo perdido, sino que pretenden ser empresas y delegar funciones administrativas y financieras a los ciudadanos -principalmente a empresarios y propietarios, que tienen más responsabilidades administrativas y fiscales-, aunque sus deudas sean cada día mayores, como las del Estado. Esta paradoja o incongruencia evidencia la corrupción del sistema.

Uno de los grandes éxitos del franquismo fue su política de vivienda, porque construyeron millones de pisos. Algunos son feísimos, parecen cuevas, pero eran mejores que las chabolas en las que vivieron sus primeros propietarios. Se equivocaron en que limitaron los precios antes de acabar las viviendas, pero construyeron tantas que solucionaron el problema durante veinte años desde 1964 y consolidaron la clase media. El problema que tienen los españoles, ahora en 2026, con la vivienda se resume en que hay millones de personas que no pueden acceder a la vivienda ni aun bajando los precios, porque han subido demasiado los precios (por lo antes explicado) y porque las normativas han provocado una retirada de la oferta o que los rentistas prefieran el alquiler turístico o a estudiantes, más lucrativo. El capitalismo puede bajar los precios, pero no lo suficiente, y el Estado no construye vivienda pública, que es la manera de tener vivienda barata sin intervenir directamente el mercado. Durante el franquismo las oligarquías y la burguesía podían acceder a viviendas mucho mayores por mucho menos, pero ahora prefieren usar sus inmuebles como activos -antes también, pero era más importante la clase, cuando ahora es más importante la información-. Es otra opción de inversión de las muchas que tienen, no ven la vivienda como una necesidad social.

Uno de los cambios más notables de la burguesía es que dan menos importancia a cuestiones morales y poéticas y dan más importancia al conocimiento financiero. Son menos violentos con las clases bajas, pero son igual de clasistas que antes. No necesitan la violencia, porque pueden culpar a la clase media de su decadencia: son emocionales, estúpidos, ignorantes y votan mal. Saben que tienen más dinero y más información y usan esto para mantener el estado de cosas, envolviendo esto en verborrea filosófica -la filosofía está de moda, es un Festival de las Ideas-. Por mucho que lo escondan en la retórica filosófica los burgueses actuales son tan clasistas como antes y se sienten amenazados por los que son más pobres e ignorantes que ellos, como antes, pero esas clases bajas ya no pasan hambre y no quieren matar burgueses. Pero los burgueses sí que desprecian a los pobres, a los que acusan de no tener “educación financiera”.


En estados Unidos, cuyas clases altas tienen mucho más dinero, esto ha llevado a una Ilustración Oscura que está siendo más influyente de lo que se esperaba. La Ilustración propone que la paz y el comercio van de la mano y la riqueza favorece el bienestar de la sociedad, pero la Ilustración Oscura, por el contrario, propone la "monarquía corporativa" y el aceleracionismo capitalista. Los burgueses españoles no son tan agresivos, pero son aceleracionistas, tienen miedo del Estado de bienestar, es un concepto que les resulta amenazante, porque supone mucho gasto público y por ende impuestos, pero ya hemos visto que los estados endeudados no han mejorado este Estado de bienestar y sí han favorecido los intereses de los oligarcas. Es la paradoja de la que antes hablaba. Puede que algún día averigüemos a dónde va realmente el dinero público y por qué los estados son tan ineficientes y tienen tanta deuda. También puede que no nos enteremos nunca.

Hemos cambiado. El gran cambio anterior supuso la creación de la clase media: millones de personas que antes habrían vivido en la miseria ahora trabajaban con condiciones dignas y disfrutaban de tiempo de ocio y consumían imitando la vida burguesa, en una época en la que el arte y la intención de ilustrar a la sociedad (cada país a su manera) era evidente. Ahora se habla de la desaparición de la clase media. En realidad lo que ha pasado es que una parte de esa clase media ahora está en el percentil 75 cuando antes podían ser clase media con mucho menos dinero. Antes se disfrutaban experiencias nuevas y ahora se tienen experiencias excitantes con la intención de aprovechar nuestro tiempo finito mientras se pagan hipotecas de veinte o de treinta años.



El desarrollismo.

El Desarrollismo fue malísimo, a toro pasado, pero los liberales actuales van a tener que afrontar otra etapa de reconstrucción y de adaptación a la nueva época y a los cambios tecnológicos, a ver cómo lo hacen, con el toro de frente. El desarrollismo fue algo que ocurrió en todo el mundo, no sólo en España, desde 1932 en EEUU hasta los años 80. Hicieron cosas bien e hicieron cosas mal. ¿Hay voluntad ahora de corregir los errores? No hay voluntad de hacer nada que no sea mantener a la vivienda dentro del sistema financiero, pero lo van a tener que hacer. En los últimos años se ha hablado mucho de ciudades inteligentes, de ciudades de los quince minutos y de otras innovaciones, pero no se ha hecho nada para solucionar el problema de la vivienda, que empieza a ser problemático desde 2017, ha alcanzado su punto máximo este año y sigue en aumento. Hay ideas nuevas, se conocen los errores del pasado, pero no se soluciona el problema.

La sensación generalizada es que hay una cierta regresión o involución democrática, en parte porque el liberalismo (los socialistas también son liberales) hace lo que le da la gana y en parte porque hay una contestación muy fuerte desde los sectores de extrema derecha y extrema izquierda centrados en el problema de la vivienda y en la inmigración.  La democracia necesita un nuevo desarrollismo, optimizado y adaptado a esta época, para que el ciudadano sienta que todo funciona. Ahora mismo, todos los que no tenemos patrimonio estamos desesperanzados y deseando encontrar la manera de escapara al sistema, que no ofrece nada, pero que sigue impartiendo impuestos y sanciones. Los Estados prefieren aumentar las pensiones antes que solucionar los problemas de natalidad y de vivienda, porque eso supondría cambiar el sistema neoliberal que impera desde hace más de cincuenta años. Y con esto la izquierda se está comiendo los temas sobre género e inmigración, que provienen del desarrollo capitalista profundo: el neoliberalismo es una sociedad capitalista y de consumo de baja natalidad. Se concibió así, se permitieron y alentaron los movimientos feministas y gay con ese fin, de tal forma que sólo los muy pobres o los muy ricos tengan familias numerosas, porque el bienestar social se asocia a la baja natalidad y la riqueza social al consumo. Se querían unas tasas de natalidad más bajas, pero no se ha querido limitar el volumen de negocio asociado al consumo, por lo que después, con sociedades más envejecidas cada vez, eran necesarios los inmigrantes jóvenes.


El descenso de la natalidad fue planificado. El cambio de costumbres a otras más liberales y menos machistas no es algo malo, que la mujer acceda al mercado laboral no es malo, pero la organización social y económica podría haber sido otra, de otra manera. El mundo financiero creció enormemente y se cruzó con ese cambio programado. El aumento de la inmigración para sostener los volúmenes de mercado no fue algo previsto por el planteamiento transhumanista y ambos, capitalismo y transhumanismo anglosajones, se cruzaron.

Ser consciente de toda la realidad es imposible y por tanto no se puede diseñar el futuro. Se puede hacer, pero el resultado no puedes asegurarlo. Se pueden dar momentos concretos en los que parece que esto haya funcionado -vamos a suponer que esto ocurre a finales de los años 60 del siglo XX-, pero eso no dura y acaban manifestándose las consecuencias inesperadas y estas pueden cambiarlo todo. Al final se descubre siempre que lo más importante es aquello que la técnica no puede replicar, aquello que el dinero no puede comprar. El desarrollismo permitió que la clase media pudiera disfrutar de algunas cosas que eran propias de la burguesía, como el disfrute del arte, de la música y de actividades lúdicas. Se crearon la infraestructura y las condiciones para eso y todavía las disfrutamos, pero en esos momentos era todo nuevo y más barato. Ese momento de felicidad social transitoria sigue ilustrando la idea de ese pasado maravilloso que los políticos prometen recuperar: la época del destape, La Movida, etcétera. Pero ni todo era tan bonito ni ahora va a ser tan fácil conseguirlo, porque esa intención de ofrecer al pueblo servicios públicos abundantes y arte funcional pasó hace mucho. Vendrá algo nuevo bueno, pero no aquello ni de aquella manera. La época de Gropius y de Le Corbusier pasaron, afortunadamente.



El capitalismo no es libre comercio.

El capitalismo es una ideología que prima el dinero y las finanzas por encima de todo y su utopía es el libre comercio. No se trata de un sistema de libre comercio, aunque esa sea su quimera, sino de darle finalmente todo el poder a los entramados productivos y financieros, convirtiendo a los oligarcas en dueños de todo, a nivel mundial. Este tema de la oligarquía se viene tratando desde hace más de dos mil años, pero esta nueva oligarquía nace de la ideología capitalista transhumanista y deviene en el nuevo totalitarismo, en el totalitarismo del siglo XXI. No voy a extenderme en este tema, porque se habla demasiado sin aclarar nada y porque estamos viendo que así sucede, ¿no es cierto?

El ideal ilustrado (Montesquieu, Kant o Adam Smith) dice que primero hay orden y después comercio y que la paz y el comercio van de la mano. Esto es así y el comercio es bueno. La palabra comercio es bella y la palabra capitalismo es horrible. El capitalismo atenta contra el libre comercio. Creo que es necesario aclarar esto para que se dejen de defender de manera fanática al capitalismo y los oligarcas que lo manejan. Que además, estos nuevos oligarcas están locos, son "ilustrados oscuros" y no ocultan su desprecio por la humanidad ni sus ideas eugenistas. Eso no es libre comercio. Los "siete magníficos" no son libre comercio sino amaños de oligarcas, round tripping y embudos algorítmicos de las aplicaciones robóticas que detectan tendencias alcistas y dirigen la inversión bursátil siempre a los mismos. Eso no es libre comercio.

Las burbujas inmobiliarias y los trabajadores viviendo en caravanas (o en su coche) no es libre comercio.




La democracia.

La democracia es ahora mismo tan fiable como el mercado bursátil (la vivienda es un activo) y no ofrece que se tomen decisiones de conveniencia social clara. Se sabe que se tendrán que tomar decisiones, por fuerza, pero no cuáles ni cómo. De momento nuestros cargos electos se resisten a tomarlas.

La incertidumbre es un demonio (dibujaré un Demonio de la Incertidumbre). La incertidumbre es mala para la mayoría, pero es buena para algunos, a río revuelto. Se supone que votamos para resolver los problemas y la incertidumbre. Pero lo que es cierto , lo que se sabe, es que vamos a seguir igual. El futuro es más incertidumbre.

Tomemos el caso del Reino Unido. Keir Starmer ha aprobado un paquete de medidas de recorte, pero no de cambio estructural, permaneciendo en las estructuras actuales (similares a las de España) y no paliando el problema demográfico ni habitacional. Aunque es la propia estructura la que le ataca, desde su propio partido, ese ataque y su inminente sustitución no van a arreglar nada, porque todo va a seguir igual. Todo esto empezó, para todo Occidente, en los 90, cuando Bill Clinton dijo que el sector ecológico y las oenegés eran un nuevo gran nicho de empleo, cuando "desarrollo sostenible" sustituyó al "crecimiento cero", todo dentro del capitalismo -que no del libre mercado, como EEUU demuestra constantemente-. Y antes de eso, cuando EEUU impone el orden mundial después de la Segunda Guerra Mundial, porque la disminución de la natalidad era prioritaria para ellos, sobre todo en el Tercer Mundo (Kissinger y otros querían esterilizar a los indios y a los africanos). Lo que pasa es que en aquella época estaba todo hecho ruinas; sin guerra ya había mucha pobreza (una pobreza decimonónica) y cualquier cosa que se hiciera era para mejorar. El mundo del pasado, menos democrático, no era mejor, era ascendente, sin embargo el presente es descendente: ahora vamos a tener que mejorarlo todo otra vez, aunque sufriremos algún tipo de estupor catártico antes. Va a pasar. Quienes defienden a Starmer dicen que lo que está intentando "es el futuro". Es el futuro porque es más de los mismo, más polarización y más incertidumbre. Pero sí, Reino Unido va por delante en cuanto a desintegración social. Hasta el progresista John Cleese (de los Monty Python) se ha puesto a protestar contra la destrucción de la cultura británica en favor del islamismo y contra el reemplazo migratorio. Pero el futuro después de Keir Starmer no será mejor, ya lo adelanto yo. En todo caso el Reino Unido es ahora el futuro para nosotros, como si lo miráramos en una bola de cristal.

Si eres de clase media o baja burguesía (el grueso de la población) y tienes tus problemas resueltos (una fuente de ingresos y casa propia) tu vida no va a cambiar votando a uno u otro candidato o candidata. Estos votan a su partido favorito y asimilan su discurso sin pensar, porque creen que viven bien gracias a su partido favorito, cuando deberían rezar y dar gracias a Dios por lo que tienen. Si eres muy pobre ningún partido va a solucionar tus problemas, da igual quién gane las elecciones. Si eres muy rico no votas: financias la campaña. La gran crisis de la democracia consiste en que hace mucho tiempo que no hay grandes estadistas sino títeres de las oligarquías y en que ya habíamos visto todos las costuras del sistema. Las redes sociales no sólo se han usado para desestabilizar sino también para dar la ilusión de control a los usuarios, que en parte creen unos que su voz importa y pueden influir y creen otros que son tan listos y capaces como para poner en marcha su propia "psyop" e influir, cuando unos y otros son clasificados en conjuntos de datos como perceptores de una serie de mensajes ideológicos emocionales muy repetitivos redactados expresamente para ellos. Ese engaño, esa magia informática, ha reavivado aparentemente la democracia, a costa de la mínima reflexión y de la concordia social, pero aumenta el descreimiento. Llegará el momento en el que el ruido cese o simplemente debamos apartar nuestra vista de la pantalla y nos encontraremos a solas con un absoluto descreimiento en la democracia. ¿Qué pasará entonces? Pues no se sabe: más incertidumbre, y aquí nos encontramos otra paradoja: la incertidumbre es lo que sostiene la democracia, sin ella no habría motivos para ir a votar. El mundo de antes era ascendente y el de ahora es decadente, antes se votaba para mejorar y ahora se vota para no ir a peor, para no ir a una mala situación indefinida que sólo puede describirse con clichés del pasado.

¿Cuánto tiempo podemos seguir así? No tengo ni idea. Pero la manera de gobernar tiene que cambiar. Que constantemente nos ofrezcan incertidumbre y que esa sensación de incertidumbre sea exacerbada constantemente por medio de la propaganda de una campaña electoral continua y de la propaganda de los grupos publicitarios asociados al mundo editorial y las finanzas es inaceptable y en algunos casos es criminal.
Conclusión.

Estamos en un momento de techo de la liquidez. Los mercados financieros han crecido tanto y han detraído tanto del dinero social circulante que ya no hay dinero suficiente para mantenerlos. Y éramos pocos y parió la abuela: ingenieros británicos y norteamericanos crearon Bitcoin. Satoshi es Banksy y Banksy es Satoshi: capitalismo y baja cultura creada por redactores publicitarios y diseñadores gráficos, alfalfa para los burros. El capitalismo es el totalitarismo del siglo XXI y al igual que el comunismo o el fascismo tiene un ideal de ser humano superior, atlético, con alto cociente intelectual y longevo: el nerd con genética mejorada. la mejora genética no es un ideal novedoso pero sí la edición genética y ahora se especula con la posibilidad de que la clase dirigente llegue a vivir ciento y cincuenta años -algunos están llegando a los cien, mal bicho nunca muere, podría decirse-. El mensaje nihilista en boga ahora viene de ellos, de los ilustrados oscuros. La sociedad del siglo XXI es emocional y las interpretaciones apocalípticas vienen de la crispación generada por el ruido y la desinformación y de la incertidumbre, propagadas por los medios de comunicación, tal y como Adolfo el del bigotillo hiciera tiempo ha con la radio (Orson Welles provocó el mayor y más repentino episodio de histeria colectiva del siglo XX gracias a la radio). Las redes sociales tienen más poder que la radio, sobre todo por su capacidad audiovisual, la combinación de sonido e imagen, porque el poder de la radio, como esto, no es el texto sino la voz y la imagen, para una asimilación rápida y analfabeta del mensaje y de la transmisión de emociones. La radio tenía un alcance limitado y esto es mundial, sin necesidad de estudios de radio ni antenas. Parece diferente porque no es tan explícito, pero tiene capacidad de transformar las percepciones y las ideas, es peligroso.

No se sabe qué va a pasar, pero llevamos ya cincuenta y cinco años viviendo en un estado de techo de riqueza mundial y de continua evolución. Internet fue una tecnología disruptiva que mejoró el mundo, pero la inteligencia artificial es algo que va a cambiar radicalmente el trabajo y va a ser bueno para los beneficios pero malo para las personas, que al fin y al cabo son los consumidores. Sabemos que va a pasar algo malo, pero no sabemos qué ni cómo nos vamos a adaptar. En los países ricos nunca hemos vivido mejor que ahora, estamos en un techo de bienestar: no podemos vivir mejor, de momento. Hay un problema con la vivienda, que es el principal síntoma de que estamos en un techo, el síntoma más doloroso, aparte de que lo sería un desabastecimiento de alimentos, que también cada día están más caros (todavía no hemos llegado a eso). ¿Habrá un Ragnarök (Raégnarúk) capitalista? Eso dicen, y se genera mucha incertidumbre asustándonos con esa posibilidad. La incertidumbre hace necesaria la democracia mientras ese cataclismo financiero nunca llegue, pero cuando ocurre muchas personas hacen lo que sea para salir adelante y cambian sus convicciones. Y tanta incertidumbre también produce hartazgo.

Estamos en la cúspide del pico de la gráfica a nivel mundial, pero no todos los países van al mismo ritmo. La población está envejecida porque se pensó que el mundo había de ser dirigido por menos personas, pero nadie tuvo en cuenta la codicia y que se mantendría el aumento de volumen de negocio en todos los mercados ni que los países menos desarrollados se desarrollarían. China e India ahora son grandes potencias y son el 21% del PIB mundial y el 36% de la población. Europa tiene un problema con los recursos naturales, pero somos una potencia en innovación tecnológica (las mejores máquinas para hacer chips son europeas). Estados Unidos tienen gran implantación cultural, pero el trap o neorap reguetonero no sé cuánto más tiempo va a reinar. La cultura es importante, porque quien controla la estética y los símbolos controla las mentes. En la Unión Europea sólo los franceses han mantenido una cultura fuerte y propia y tienen plataformas de red social propias en francés y censuradas por ellos, aunque BeReal y Dailymotion no tienen tanta audiencia como Facebook o YouTube (pero tienen millones de seguidores). También los franceses son en la Unión Europea los que se adelantaron en desarrollar una inteligencia artificial con Mistral; están muy por detrás de GrokAI o Anthropic, pero tienen tecnología propia. Estamos en una cima y hay que bajar hacia un valle desconocido en el que necesitaremos determinadas cosas. Los mensajes recibidos a través de las redes sociales aumentan la sensación de incertidumbre y es necesario controlar esto.

Al depender durante tantos años de EEUU y sumarnos a su decadencia cultural hemos entrado en su lógica de descomposición anterior a un renacimiento (solve et coagula), pero yo soy optimista: estamos a tiempo de reaccionar, esas cosas no suceden de la noche a la mañana. Quizá sí debemos disolver el orden actual y crear otro nuevo, pero con nuestra receta, menos materialista y no dado a intereses que no son los nuestros.



Ernesto García-Testón Gómez a 17 de mayo de 2026.








domingo, 5 de abril de 2026

El comercio en el Siglo XXI, una visión futurista.

 

 

Escena del mercado, Pieter Aertsen 1550, Óleo sobre tabla, Alte Pinakothek, Munich.

 


El nuevo Orden Mundial.

Trump está asegurando los petrodólares: el acuerdo de 1974 finalizó hace dos años, pero ahora los saudíes le "besan el culo" (según sus palabras)(1*).* La otra amenaza al dólar es la tecnología blockchain, pero no el Bitcoin sino la tecnología, que quedará retrasada o relegada en un mercado fraudulento o manipulado de criptomonedas y stablecoins.

A Rusia y a China no puede hacerles lo mismo que a Libia y a Irak, que intentaron comerciar con petróleo en otras monedas diferentes al dólar, y Arabia Saudí, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait le "besan el culo", porque ellos "garantizan la paz"(2). Pero Rusia ha sido expulsada del mercado oficial y de los sistemas de pago y China intenta salir de esa necesidad transaccional (o será sacada). El caso es que EEUU ya ha impuesto su orden en Oriente. Ahora le toca el turno a la Unión Europea.

Lo lógico es que todos los países creen un sistema de pagos unificado no controlado por EEUU y un sistema de patrón virtual de cadena de bloques para las divisas. supongo que el futuro será algo así. Como yo no soy programador no puedo especificar más sobre esto, pero lo lógico es eso. China y Rusia tienen sus propios sistemas de pago (CIPS y SPS), pero tienen la limitación de que operan en sus monedas, y los BRICS tienen el BRICS Pay y el BRICS Bridge. Europa tiene el SEPA y el SEPA Instant para pagos dentro de la UE. Para explicarlo de manera fácil, un sistema de pagos es un sistema de pagarés encriptados. Y el sistema SWIFT es el creado para los países de G-10 en 1973, aunque está controlado por EEUU, y es el más importante. y a EEUU no le interesa que el dólar pierda el volumen de transacciones actual (aproximadamente el 50,5% de todas las transacciones mundiales). Cuando el mundo intente divorciarse de EEUU es muy probable que lleven a cabo acciones contra la Unión Europea. O no, a lo mejor no lo hacen, pero si actúan como suelen sí que es posible que lo hagan.

El marxismo está acabado y es minoritario. Todo el Mundo quiere estar tranquilo y ganar dinero y tener mercados financieros que funcionen bien, salvo una minoría, como digo. Sin los norteamericanos sigue habiendo fuerza suficiente para contener al comunismo. El mundo quiere un mercado libre real y sociedades de bienestar (comercio y bienestar no son incompatibles), pero actualmente tiene que ser con permiso de EEUU. Pero la Ilustración, que el mundo alcance la "mayoría de edad", requiere que el mundo se emancipe de los EEUU y esa va a ser la gran revolución o la gran bola de preso del siglo XXI. Por supuesto, los fundamentalistas (también los asesores de Trump) y los marxistas y demás "istas" tienen que comprender que sus ideologías no sirven para gobernar, deben apartarse. Los Padres de la Patria de los Estados Unidos serían ilustrados, pero la nación que crearon se ha convertido en una tiranía oligárquica que impone sus monopolios por la fuerza y son un freno al progreso humano, a pesar de sus grandes aportes tecnológicos. No son generosos y suelen escoger la estrategia más egoísta.

La tiranía global políticamente correcta (mal llamada woke) del Partido Demócrata y las políticas migratorias fueron tan subversivas (aunque aceptadas en parte por el auge de los mercados financieros) que nos hicieron olvidar el 11S e hicieron que Trump nos pareciera bueno, pero este señor hace lo que le da la gana, es agresivo y eso a los europeos no nos conviene, porque nos quiere someter. Quiere someter a todo el mundo.


La Guerra de Ucrania.

Europa ha quedado manteniendo una guerra en Ucrania de la cual Trump dice desentenderse, pero que le conviene mucho, porque así la relación con Rusia es irreconciliable y sólo podemos comprar hidrocarburos a EEUU y a las empresas asociadas -el 32,98% de los accionistas institucionales de Repsol son americanos, entre ellos BlackRock (6,98%) y The Vanguard Group (4,53%)-, al menos los países al norte de Francia, mientras Argelia no sea atacada "por Dios y la democracia". Lo lógico entonces sería librarse de Zelenski, unir Ucrania a la UE, hacer las paces con Rusia y restituir el comercio de hidrocarburos con ellos, pero ahora eso parece imposible: Ursula von der Leyen ha renegado del mundo "basado en reglas" y Kaja Kallas nos anima a diario a destruir Rusia. Y Google, Meta, Raytheon, BlackRock, Vanguard y otros participan en los lobbies europeos (tanto Kallas como von der Leyen han sido investigadas por corrupción en relación a empresas americanas como Pfizer). La Guerra de Ucrania es mantenida por la Unión Europea de manera inflexible y negociar con Rusia o simplemente proponerlo es una traición, un tabú. Este es el principal motivo por el que la Unión Europea injiere en las elecciones húngaras y detectar prorrusos es el principal objetivo de los sistemas de cibervigilancia en redes sociales y otros medios de comunicación digitales. Pero mantener la Guerra de Ucrania es bueno para EEUU y Trump quiere que empresas americanas extraigan tierras raras de allí. Lo que le conviene a la UE es tratar la paz y retomar relaciones comerciales con Rusia y anexionar Ucrania a la UE. No juzgo que lo que se haga ahora sea bueno o malo, pero no es lo más lógico.


Sobre el comercio como hacedor de paz.

Para esto no perdí mucho tiempo y le pregunté a Grok (estoy cogiendo esa mala costumbre). La conversación es la siguiente:


Yo- "Grok, he estado pensando en la idea de que el comercio es un hacedor de paz en el mundo. ¿Qué pensador tuvo esa idea por primera vez?"

Grok- "Buscar en la web" - "42 resultados"

"La idea de que el comercio actúa como un hacedor de paz en el mundo —es decir, que el intercambio comercial suaviza las costumbres, reduce los prejuicios y hace menos probable la guerra al crear interdependencia mutua— se asocia principalmente con la teoría del "doux commerce" (comercio dulce o suave) en la Ilustración francesa.El pensador que formuló esta idea de manera más clara, influyente y temprana en la era moderna fue Charles-Louis de Secondat, barón de Montesquieu (1689-1755), en su obra maestra Del espíritu de las leyes (De l'esprit des lois, 1748). En el Libro XX, capítulo 2, Montesquieu escribe explícitamente: "El efecto natural del comercio es llevar a la paz. Dos naciones que negocian entre sí se hacen recíprocamente dependientes: si una tiene interés en comprar, la otra tiene interés en vender; y todas las uniones se fundan en necesidades mutuas."
También afirma que "el comercio es un remedio para los prejuicios más destructivos" y que allí donde florece el comercio, las costumbres se vuelven más suaves y gentiles." [...]


En "Hacia la paz perpetua: un esbozo filosófico" de Immanuel Kant también se dice la guerra y el comercio coexisten con dificultad. Antonio Escohotado también defendía estas ideas y supongo que habría renegado del extremismo de Donald Trump, supongo.

Es importante no confundir los conceptos "comercio" y "capitalismo", pues el comercio depende de las leyes y el capitalismo determina las leyes, uno es bueno y el otro es malo. El comercio es bueno porque es el mejor sistema para que los seres humanos puedan acceder a lo que necesitan, aunque debe estar regulado. El capitalismo es malo porque da prioridad al comercio por encima de cualquier otra cosa. Cualquier persona sensata se da cuenta de esto y rechaza la economía comunista o la economía capitalista depredadora, creo yo.




Teoría de juegos.

Si analizo todos estos asuntos con teoría de juegos el equilibrio (de Nash) se alcanza con una paz en Ucrania y reanudando relaciones con Rusia, pero esto no puede ni decirse. No intentéis hacer este análisis con ayuda de una inteligencia artificial: para Grok es dogma la necesidad de mantenerse firme ante Rusia y derrotarles; para las demás también. Y no es que Rusia sea perfecta, es un régimen autoritario, pero a mí me da igual lo que hagan en Rusia -no me da igual lo que hacen en Irán, pero el nuevo orden impuesto por EEUU tampoco y me afecta más-. Pensar que Rusia va a atacar la UE sin que le provoquemos no tiene sentido y sería una pésima idea desde un punto de vista militar. De hecho fueron Francia primero y Alemania después los países europeos que invadieron Rusia. Y si se disuelve la OTAN puede mantenerse esa coalición en Europa y mantenida por la UE, que sería lo lógico. Europa tiene buenos recursos de defensa. Pero lo lógico sería comerciar con Rusia, porque es más barato y más fácil que comprar hidrocarburos a los EEUU. Pero una IA comercial no contempla esa posibilidad, por lo que tuve que hacer decenas de combinaciones y comprobar lo obvio. Usé una puntuación sencilla 1, 0 y -1 para expresar actitud positiva, neutra y negativa y elegí este método para ser imparcial, dentro de lo posible. No guardo notas de esto, pero pueden ustedes hacer por su cuenta el ejercicio.

Analizando con teoría de juegos la guerra con Irán -para esto sí usé la IA y tardé minutos- traté de intuir si el conflicto se alargaría (esa fue la pregunta), teniendo en cuenta que EEUU, Israel y los países del Golfo Pérsico (menos Irán) sean una alianza (no lo son según lo explicado) se observa:

-Alianza e Irán se moderan: petróleo baja e Irán sobrevive dañado pero mantiene la situación.
-Alianza se modera e Irán ataca: sube petróleo y todos sufren escasez de petróleo menos EEUU.
-Alianza ataca e Irán cede: victoria total maravillosa de Donald Trump.
-Alianza e Irán entran en guerra total: Hormuz cerrado o con flujo reducido.

La opción de Trump es vencer y dominar completamente. La OTAN no le ha secundado, por lo que no creo que tuviera intención de compartir nada. Israel quiere ser la potencia en la zona. Han escogido la estrategia egoísta, la que les favorece a ellos en detrimento de los intereses de la UE y de los países asiáticos en lo que los hidrocarburos se refiere.

En todo caso el conflicto va a alargarse y EEUU domina el mercado de hidrocarburos a nivel mundial, por la fuerza. La Unión Europea no importa mucho en este planteamiento, ningún país europeo secunda abiertamente a EEUU y España y Francia han ido a cubrir la papeleta y a mantener una situación de equilibrio que ahora va a ser destruida para siempre (Francia tiene allí a Total Energies), dejándonos a expensas de EEUU para comprar hidrocarburos, menos si lo traemos de Argelia (3). Esto va para largo y le sirve a Trump para mantener su dominio sobre el planeta entero, con un equilibrio basado en el aislamiento de Rusia y China.

Al estudiar la situación he tenido en cuenta a todos los jugadores por igual, sin hacer consideraciones morales. No se sabe qué va a pasar, porque la vida da muchas vueltas. Y no hay posibilidad de mitigar esto siendo sumisos con los Estados Unidos, porque eso les da igual -ellos también analizan la situación sin consideraciones morales-, van a hacer lo que les dé la gana, como siempre y gobierne allí quien gobierne. Ahora no parece haber un buen candidato del Partido Demócrata, pero de haberlo y ganar este o esta las elecciones no sería mejor en lo que a Oriente Medio se refiere, porque se trata de objetivos estratégicos muy claros; quizá la relación con la Unión europea sería mejor, pero en eso mandan las multinacionales, mencionadas en el artículo. Sin embargo en Europa "somos predecibles", como dice Macron (4), y no hacemos las cosas como ellos, y se está viendo que queremos comerciar lealmente y que hacer tratos con nosotros es más fiable: ofrecemos certidumbre en un momento de incertidumbre. Sin embargo podemos disgustar a los Estados Unidos, a Donald Trump, quien se ha comparado con Jesucristo (5) y en Europa hay más de sesenta mil soldados americanos (cuarenta mil de ellos en Alemania) y esto puede resultar bastante molesto, más de lo que ya está siendo. Como dice Christine Lagarde, "las autoridades estadounidenses no entienden realmente a Europa", pero en Europa se vive mucho mejor que en Estados Unidos (6). Lo que esta señora viene diciendo es que sí, Estados Unidos tiene un gran fuerza coactiva, pero que una actitud excesivamente agresiva conduce inevitablemente a que todos los países del mundo y la Unión Europea reestructuren sus economías y sus relaciones comerciales. Y como ya he comentado esta parece ser la tendencia general así como ir comerciando en otras divisas que no sean el dólar -el euro es la segunda moneda más usada con el 22% de las transacciones mundiales en 2025 (fuente SWIFT)- y estableciendo relaciones comerciales sin Estados Unidos. Y esto no sería así por odio a Estados Unidos sino por pura necesidad. De todas maneras no sabemos qué va a ocurrir y Estados Unidos sigue teniendo superioridad militar, tecnológica y ahora superioridad renovada sobre el mercado de hidrocarburos.



Ernesto García-Testón Gómez a 5 de abril de 2026.






Notas:

(1) El acuerdo de 1974 entre Estados Unidos y Arabia Saudita fue firmado tras la crisis del petróleo de 1973 por el gobierno de EE.UU. (con Henry Kissinger) y Arabia Saudita. Estableció que el reino vendería su petróleo exclusivamente en dólares, consolidando el "petrodólar" y el dólar como divisa global. A cambio, EE.UU. brindó protección militar y armamento. Este tenía una validez de 50 años y finalizó el 9 de junio de 2024 pero no fue renovado, permitiendo a Arabia Saudita diversificar las divisas de pago. Con la actual guerra de Irán Estados Unidos ha cerrado ventas importantes de armas a Arabia Saudita y se ha establecido un periodo de emergencia para el comercio de petróleo.

(2) Verificación en Snopes: "Did Trump say Saudi prince 'didn't think he'd be kissing my [expletive]'?", artículo de Taija Perry Cook del 1 de abril 2026.
https://www.snopes.com/fact-check/trump-saudi-prince-quote/

(3) "Argelia decide retomar el Tratado de Amistad con España, congelado desde 2022", artículo de los corresponsales de EFE en Argel con fecha de 26 de marzo de 2026.   https://efe.com/economia/2026-03-26/argelia-tratado-amistad-espana/

(4) en una entrevista con la Presidente de Japón Sanae Takaichi Macron ofreció certidumbre en tiempos de incertidumbre alegando que Europa es "previsible". Y dijo acto seguido: "No está mal, en los tiempos que corren, créanme" -"C’est pas mal, par les temps qui courent, croyez-moi"-.
"Emmanuel Macron vante la 'prévisibilité' de l’Europe face à l’imprévisibilité de Donald Trump", artículo de Le Monde con AFP de 1 de abril de 2026. https://www.lemonde.fr/en/japan/article/2026/04/01/macron-praises-europe-s-predictability-in-contrast-to-trump-s-unpredictability_6752008_230.html

(5) "El delirio blasfemo de Trump: "El Domingo de Ramos Jesús entró en Jerusalén (...). Ahora me llaman rey a mí. ¿Os lo podéis creer?", artículo de religión Digital de¡l 2 de abril de 2026. https://www.religiondigital.org/america/delirio-blasfemo-trump-domingo-ramos-jesus-telepredicadora_1_1448587.html

(6) Entrevista de The Economist a Christine Lagarde el 26 de marzo de 2026: "Christine Lagarde: "Europe-bashing is vastly excessive"" https://youtu.be/gFfMY1WoUYI
Christine Lagarde lleva todo el año 2026 a la defensiva contra la administración Trump. "Lagarde (BCE) advierte a Trump de que lo bueno para EEUU no es necesariamente bueno para el mundo", artículo de Forbes España de 21 de enero de 2026 sobre el maltrato comercial de EEUU a Europa. https://forbes.es/economia/860604/lagarde-bce-advierte-a-trump-de-que-lo-bueno-para-eeuu-no-es-necesariamente-bueno-para-el-mundo/


Nota sobre las inteligencias artificiales:

Para visualizar la problemática de la que trata el artículo he usado varias inteligencias artificiales, principalmente Grok, en sus versiones gratuitas y con prompts verbales. Esto no me da un resultado necesariamente exacto, aunque sí una visión general, como digo. Pero es importante tener en cuenta que tienen una clara tendencia política en lo que son para ellas axiomas, llegando a ser aseverativas sobre estos axiomas que manejan. Y uno de esos axiomas es que Rusia no puede ganar ni se debe negociar con ellos. No voy a juzgar si tiene o no razón con respecto a Rusia por dos razones, primero porque es una máquina y segundo porque me da igual, yo lo que buscaba era precisamente frialdad maquinal para un análisis matemático de estrategias. Al tener como invariable ese axioma sobre Rusia puede considerarlo jugador pero anulando toda posibilidad de toda estrategia para él, por lo que estropea todo el estudio (más que estudio aproximación). Es por eso que tuve que prescindir de la máquina, porque no es fiable para según qué cosas. Todo lo que en el artículo proviene de este uso de la inteligencia artificial es dudoso, aunque he intentado ser absolutamente imparcial. Como digo es tan solo una aproximación. Pero lo que sí queda demostrado es que las inteligencias artificiales tienen tendencia política y no son imparciales de un modo maquinal, que sería lo interesante. Eso solo está al alcance de programadores que tengan su propio módulo alojado en un ordenador con la capacidad suficiente como para soportar operaciones complejas. Estaríamos hablando de equipos con una RAM de entre 64 y 128 GB, 24 GB de VRAM, procesadores de última generación y un disco duro de 3TB, con un valor aproximado de entre 5000 y 6000 euros (a fecha de hoy 5 de abril de 2026). Los usuarios normales no sabemos usar ese equipo ni invertimos tanto. Aparte de eso supone mucho trabajo, pues el deberíamos construir el dataset con archivos propios y entrenarlo prescindiendo de actualizaciones online. Se puede hacer todo esto, pero es muy complicado, así que no podemos evitar el "sesgo" cuando usamos inteligencias artificiales, lo que nos obliga a revisar siempre los resultados de los análisis que obtengamos de la inteligencia artificial.